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viernes, 26 de diciembre de 2014

Matando a cerbero, guardián del Hades

                     
Apotación de los Audio Libros de nuestra compañera Silvia Gomez
 Alice A.Baley-"Matando a cerbero, guardián del Hades"

domingo, 21 de abril de 2013

Las Tres Cruces

1. Cruz Mutable 




                  La Cruz del Cristo Oculto. Géminis-Virgo-Sagitario-Piscis.


A veces se la denomina la Cruz Común, porque condiciona a la masa humana.

a. Es la Cruz de las cuatro energías principales, que producen las circunstancias condicionantes y transforman al hombre animal en un aspirante.

b. Es la Cruz de la personalidad o ser humano, que se desarrolla constantemente, integrándose finalmente. Esto tiene lugar, primero, en respuesta a las circunstancias y luego, a la inclinación del alma.

c. Es la Cruz del cambio temporal y temporario, de la fluidez y de esos ambientes que se alteran constantemente e impulsan al alma, que anima la forma, a ir de una extrema experiencia a otra, para que la vida oscile entre los pares de opuestos.

d. Es la Cruz de la forma que responde, nutre y desarrolla la vida del Cristo que mora internamente, el alma oculta o Señor del Ser.

2. Cruz Fija 


                            La Cruz del Cristo Crucificado. Tauro-Leo-Escorpio-Acuario.


Se la denomina Cruz Fija porque el hombre está crucificado en ella por la directa elección e intención inamovible del alma. Tomada esta decisión no puede retroceder.

a. Sus cuatro energías condicionan la vida del hombre, un discípulo en probación y luego un discípulo aceptado o consagrado.

b. Es la Cruz del alma. El hombre que se halla en la Cruz Fija está llegando a ser acrecentadamente consciente de su orientación e influencia, y no responde tan ciegamente como el hombre que se halla en la Cruz Mutable. No “asciende, en un sentido técnico a esta Cruz de Correcta Orientación”, hasta no haber alcanzado cierto contacto con el alma y recibido un toque de iluminación y de intuición espiritual -no importa cuan fugaz sea ese destello.

c. Es la Cruz de “la visión fija y de ese intento inmutable que impele al hombre a ir desde un punto de luz hasta la brillante luz solar”. El hombre en la Cruz Fija dice: “Soy el alma y aquí permanezco. Nada moverá mis pies fuera del estrecho lugar en el que permanezco. Enfrento la luz. Soy la Luz, y en esa luz veré la Luz”.

d. Sus energías se mezclan con las energías del sistema solar y las trasmiten. Esto puede hacerlo el hombre porque en la Cruz Fija está llegando a ser acrecentadamente consciente de los acontecimientos más importantes que él, y más absorbentes que sus anteriores intereses que conciernen a la humanidad, en su relación con las fuerzas solares y planetarias. Es cada vez más sensible a un todo mayor.

e. Las energías de esta Cruz continúan evocando respuesta hasta el momento de recibir la tercera iniciación.

En Wesak, tenemos la Cruz Fija, con Tauro, Leo, Escorpio y Acuario.
Estudiando esta Cruz, se llegará a una correcta interpretación de las vidas de:
a. Los iniciados.
b. La absorción del grupo en la síntesis.
c. El significado de la tercera iniciación.


3. Cruz Cardinal



                       La Cruz del Cristo Resucitado. Cáncer-Capricornio-Aries-Libra.


a. En esta Cruz, según la paradoja ocultista, el tiempo y espacio, el Espíritu es crucificado. Sus energías dirigen al alma cuando avanza en el Sendero de Iniciación. 

b. Es la Cruz de la Iniciación y de los comienzos. Concierne “al comienzo del interminable Camino de la Revelación” que se inicia al entrar en el Nirvana, para lo cual las etapas previas al Sendero de Evolución fueron preparatorias.
“Toda belleza y bondad, lo que contribuye a la desaparición del dolor y la ignorancia en la Tierra, debe ser dedicado a la Gran Culminación. Cuando los Señores de Compasión hayan civilizado espiritualmente a la Tierra y hecho de ella un Cielo, quedará revelado para el peregrino el interminable Sendero que se extiende hasta el Corazón del Universo. El hombre, que habrá trascendido la naturaleza, e impersonalmente unificado con todos los Seres Iluminados, ayudará a cumplir la Ley de la Evolución Superior, de la cual el Nirvana es el principio”. (Yoga Tibetano y Doctrinas Secretas.)

c. Es la Cruz de los “brazos extendidos, del corazón abierto y de la mente superior”, y quienes se hallan en ella conocen la significación subyacente de: Omnipresencia y Omnisciencia, y están en proceso de desarrollar los aspectos superiores del Ser, que inadecuadamente describimos Omnipotencia.

d. Sus energías se fusionan con la energía cósmica. Contienen la cualidad de Aquel del Cual Nada Puede Decirse, y están “matizadas con la Luz de los 7 sistemas solares”, de los cuales nuestro sistema solar es uno.

e. El alcance y el ciclo de su influencia en la vida del iniciado son desconocidos, aún para nuestro Logos planetario, que está crucificado sobre sus “brazos abiertos”.

 (De Astrología Esotérica –AAB-)(fotografías de Pame Pdcv)

domingo, 25 de noviembre de 2012

Funcion de los chakras


El estado de los centros depende del tipo y calidad de la fuerza del alma que vibra por medio de ellos. En la persona no evolucionada sencillamente es fuerza vital, prana, que está activa y la registra. Esta fuerza nutre la vida animal, y pone en actividad los centros inferiores (el de la base de la columna vertebral y el sacro). Luego, a medida que el hombre se desarrolla, la conciencia, el aspecto alma, hace sentir gradualmente su presencia, y pone en actividad el centro plexo solar. Este centro es el asiento de la vida sensitiva síquica inferior, tanto del hombre como del animal, y con frecuencia es denominado cerebro instintivo.

El hombre funciona hoy, generalmente, a través de estos tres centros.
Las fuerzas del cuerpo sirven para nutrir y estimular la vida sexual por medio de las gónadas; crean el impulso de luchar y evolucionar por medio de las adrenales, glándulas de combate y de lucha; gobiernan la vida síquica instintiva, mediante el plexo solar. De este modo se moviliza el hombre personal, y se convierte en un ser humano consciente y sensible. A medida que su evolución avanza, el yo o alma, se hace cada más activo y dominante en el hombre y en su existencia corporal; poco a poco, todas las partes de la estructura etérica van vitalmente despertando. Gradualmente, los centros superiores entran en creciente actividad, y el énfasis de la fuerza que afluye a través del cuerpo, se traslada a los centros situados arriba del diafragma. El centro laríngeo despierta, y se convierte en el órgano del trabajo creador; el centro cardíaco se vivifica, y el hombre adquiere conciencia de la relación con su alma, de sus responsabilidades grupales y de la inclusividad de la vida egoica. Finalmente despiertan los centros de la cabeza, y otra serie de percepciones ingresa en su conciencia. Se da cuenta entonces de sí mismo como alma, integrado como personalidad, y es posteriormente consciente del mundo del espíritu, de la vida divina, del invisible mundo de espíritus, y de esa “nube de testigos”, que testimonian la realidad de la vida del alma.

Uno de los objetivos de la evolución humana es lograr esto. El centro de la base de la columna vertebral y los centros cardíaco y coronario, tienen que entrar en plena actividad funcionante, y así, por medio de la fusión de la energía latente en la materia, acumulada en el centro de la base de la columna vertebral, de la energía del alma, que tiene su asiento en el corazón, y de la energía del espíritu, centrada en la cabeza, llevan al ser humando al punto más alto de perfección. En virtud de esta fusión de energías, llega a ser una expresión activa de Dios-espíritu, alma y cuerpo, fusionados y unidos de tal modo, que el cuerpo llegue a ser, en realidad, el vehículo para el alma, y el alma, la expresión de la voluntad y propósito del espíritu.

Cuando Cristo estuvo en la Tierra dijo: “El que me ha visto a Mí, ha visto al Padre” (Jn. 14:9) y también: “Quien crea en Mí, hará también las obras que yo hago, y mayores obras hará, porque yo voy a mi Padre” (Jn. 14:12). El era el alma encarnada en el cuerpo, revelando al Padre, al Espíritu, y mediante el mecanismo del cuerpo, demostró los poderes del alma, que según dicen los hindúes, aparecen después de despertar los centros.

La posesión de estos poderes, y el cumplimiento de la profecía de Cristo, de que haremos cosas más grandes ¿es tan opuesta a lo que Occidente llama sentido común? En la radio difundimos las ondas sonoras, las regulamos y las amplificamos, pero, después de todo, no hacemos más que transformar y reforzar las ondas sonoras que nos llegan en la forma sutil original. ¿Qué cosa más natural que el hombre que ha construido refuerzos mecánicos, llegue a ser él también tan sensible que capte las ondas sonoras sin ayuda, y sea llamado, en consecuencia, clariaudiente? La transmisión del pensamiento (que hasta los más escépticos tienen que reconocer), ¿no es acaso un tipo especial de radiodifusión? Y de igual modo, en los demás “milagros”. ¿No está el mundo material dominado por fuerzas y poderes más sutiles, y no puede aprender el hombre, con el tiempo, a actuar en el campo de lo más sutil, y adquirir, por lo tanto, un dominio sobre lo meramente físico y material?

Tal es la milenaria creencia de la India, que por el desarrollo del alma y del espíritu y el despertar de todos los centros, el hombre alcanza la madurez y la gloria.

“El Alma y su Mecanismo” - Alice A. Bailey
Desde pág: 113.-